Por años, casi toda vida desee con todo mi ser que ya fuera 9 de abril del 2009, que sería el día siguiente, del día de la historia que hoy ocupa un lugar en está bitácora y todo ese tiempo viví muy angustiada y de cierta manera con un tanto de depresión, quizá sea algo muy estúpido para algunos de ustedes, y si lo veo de manera objetiva quizá si lo sea, pero había algo muy dentro de mi, que me hacía no olvidar lo que por tanto tiempo lleve dentro de mi.
Aquí la historia…
Hace algunos ayeres, cuando yo tenía escasos siete años, escuche una platica de mi mamá con algunas personas (no recuerdo bien quienes eran), en la que ella, les platicaba, que cuando tenía quince años, su abuelo le había leído las cartas y que le dijo dos cosas que la habían marcado mucho…
La primera era que se casaría a los 17 años… Lo cual sucedió, pues cuando tenía catorce años, conoció a mi papá y 3 años después, un 8 de octubre contrajeron matrimonio…
Y la segunda era que ella inhalaría su último suspiro de vida a la edad de 60 años…
¿Quién me diría a mi, que si la primera fue cierta, la segunda no lo sería?
Entonces durante 24 años, viví con esas palabras, que se habían quedado marcadas muy dentro de mi, tan grabadas como la herida de una daga, aún así había algo dentro de mi que me decía que no podía ser cierto, que en aquella ocasión, no había sido más que mera casualidad, pero por otro lado había algo que me oprimía el pecho y no me dejaba respirar.
Y desde aquella ocasión, después de hacer las respectivas cuentas, deseaba que el día en que mi mamá cumpliera 61 años llegará, esto sería el 08/04/2009 porque me probaría a mi misma, que aquello no pasaría, yo no lo iba a permitir, y gran parte de mi vida se me fue en eso, pero el temor y la angustia me asechaban a cada momento, de pronto tenía sentimientos encontrados y no quería que el día llegará, porque si las cosas sucedían, como se había dicho, también sería el día más triste de mi existir.
Así, llena de angustias y miedos, me encontraba, en la víspera de aquellas noches a la fecha indicada, no quería que ni el aire le diera a mi mamá, no quería que fuese a ningún lado sola, y al mismo tiempo organizando una gran fiesta para celebrar su cumpleaños numero 61, fecha que para mi marcaba el fin de lo que yo llamaba la maldición.
Y claro que mis temores y miedos no eran únicamente míos, pues también mi madre aunque no lo decía vivía con eso, y tampoco podía arrancárselo de la cabeza (esto me lo dijo ella un día antes de su cumpleaños, ya por la noche y sin que mis hermanos lo supieran).
Afortunadamente, esos temores se disiparon, cuando mi madre llego con bien a su celebración de cumpleaños, hoy me siento mucho más tranquila, no sé en que momento ella se vaya a ir de mi lado, lo que si sé, es que ya no tengo una fecha especifica, y eso me hace respirar como nunca antes lo hice y estar serena, como lo estaba desde que tenía siete años.
Un fuerte abrazo a todos ya nos estaremos leyendo en las bitácoras correspondientes.
Aquí la historia…
Hace algunos ayeres, cuando yo tenía escasos siete años, escuche una platica de mi mamá con algunas personas (no recuerdo bien quienes eran), en la que ella, les platicaba, que cuando tenía quince años, su abuelo le había leído las cartas y que le dijo dos cosas que la habían marcado mucho…
La primera era que se casaría a los 17 años… Lo cual sucedió, pues cuando tenía catorce años, conoció a mi papá y 3 años después, un 8 de octubre contrajeron matrimonio…
Y la segunda era que ella inhalaría su último suspiro de vida a la edad de 60 años…
¿Quién me diría a mi, que si la primera fue cierta, la segunda no lo sería?
Entonces durante 24 años, viví con esas palabras, que se habían quedado marcadas muy dentro de mi, tan grabadas como la herida de una daga, aún así había algo dentro de mi que me decía que no podía ser cierto, que en aquella ocasión, no había sido más que mera casualidad, pero por otro lado había algo que me oprimía el pecho y no me dejaba respirar.
Y desde aquella ocasión, después de hacer las respectivas cuentas, deseaba que el día en que mi mamá cumpliera 61 años llegará, esto sería el 08/04/2009 porque me probaría a mi misma, que aquello no pasaría, yo no lo iba a permitir, y gran parte de mi vida se me fue en eso, pero el temor y la angustia me asechaban a cada momento, de pronto tenía sentimientos encontrados y no quería que el día llegará, porque si las cosas sucedían, como se había dicho, también sería el día más triste de mi existir.
Así, llena de angustias y miedos, me encontraba, en la víspera de aquellas noches a la fecha indicada, no quería que ni el aire le diera a mi mamá, no quería que fuese a ningún lado sola, y al mismo tiempo organizando una gran fiesta para celebrar su cumpleaños numero 61, fecha que para mi marcaba el fin de lo que yo llamaba la maldición.
Y claro que mis temores y miedos no eran únicamente míos, pues también mi madre aunque no lo decía vivía con eso, y tampoco podía arrancárselo de la cabeza (esto me lo dijo ella un día antes de su cumpleaños, ya por la noche y sin que mis hermanos lo supieran).
Afortunadamente, esos temores se disiparon, cuando mi madre llego con bien a su celebración de cumpleaños, hoy me siento mucho más tranquila, no sé en que momento ella se vaya a ir de mi lado, lo que si sé, es que ya no tengo una fecha especifica, y eso me hace respirar como nunca antes lo hice y estar serena, como lo estaba desde que tenía siete años.
Un fuerte abrazo a todos ya nos estaremos leyendo en las bitácoras correspondientes.

10 comentarios:
wow
Que padre historia.
Que curioso lo que nos hacen los programas mentales y el posible anuncio del futuro
más que curioso interesante
porque todos lo vivimos de alguna manera... pero ahí justamente el por qué el hombre no tendrá la capacidad de ver el futuro, no a ciencia cierta al menos
me gustó tu post y comparto tu alivio... que la ignoracia del porvenir te deje vivir feliz a lado de tu madre
bien por ti.
Besos
Mi niño lindo:
Si, la verdad es que es una historia de vida, que durante muchos años, me mantuvo alerta, temerosa e inquieta respecto a lo que pudiera presentarse.
En definitiva, no es sano para nadie, saber el futuro, o si quiera tener un acercamiento, no sabes lo que fueron los últimos 24 años, ni que decir de el último par de semanas, la verdad es que fueron terrorificos para mi.
Me sonstengo, prefiero vivir en la ignorancia, pero ser feliz.
Gracias por compartir conmigo, tan grande alivio.
BESOTOTOTES!
Se Te Quiere!
Querida Rainbow
Si supieramos el futuro estariamos locos...
Afortunadamente tu Mami ya tiene 61 y ojala te acompañe hasta donde Dios considere necesario, pero aún así, si fuera el caso de que se fuera antes o después de lo esperado, las madres seguiran con uno hasta el día en que nos reencontremos en el cielo con ellas!
Un Abrazo Querida... un Abrazo.
Pottercito:
Realmente prefiero estar toralmente cuerda jajajaja...
Así es, deseo que me acompañe hasta donde sea necesario, pero no más allá de lo que se pueda, dignamente y con calidad.
Sé que por el resto de mis días, esté o no esté ella físicamente, va a estar conmigo, de eso no tengo duda, cual ninguna!
Abrazos y besos con mucho cariño!
Me pongo a pensar y el tema de la muerte anunciada siempre nos rodea de una cruel incertidumbre.
La vida es un hermoso regalo, me alegro que tengas todavía muchos años junto a tu mamufa, porque tengo el presentimiento de que así será.
Disfruta cada instante a su lado.
Y por cierto.... queremos pastel, pastel, pastel =D
Abrazos linda!!
Jess:
Me encanta verte por acá...Es verdad, siempre estamos rodeados del tema, y en realidad es lo único que tenemos seguro en la vida... ¿Que contradictorio no?
Gracias por tus buenos deseos Jess... Me hiciste recordar aquella frase de Paulo Coelho que dice "CUANDO DESEAS ALGO CON TODO TU SER, EL UNIVERSO ENTERO CONSPIRA PARA LOGRARLO"... Pues bien, ahora deseo con todo mi ser que tus palabras seas las de un profeta...
Mil gracias por todo Jess...
Abrazos fuertes, fuertes!
espero que te dure muchos años mas..
...
Un pacer verte poca, cuando quieras volver esta es tu casa
Gracias por tus buenos desesos.
Saludos!
Se supone que la lectura de cartas y otras formas de tratar de intuír cómo será el futuro se basan en los elementos ya presentes y pasados...claro, es una chance al fin y al cabo, pero una de muchas porque la vida puede tomar rumbos inesperados.
Mirando para atrás, siento que ese peso que te acompañó por casi un cuarto de siglo te pudo haber hecho daño en cierto modo...pero bueno, los dados ya están echados así. De todos modos, espero que ese morral que cargabas a tus espaldas ya lo hayas dejado atrás, considerando lo que se viene.
Saludos afectuosos, de corazón.
Luis:
Es verdad la vida puede tomar rumbos inesperados, muchas veces
para el agrado de nosotros y otras tantas, no nos agradara, pero no hay más que hacer.
Fijate que en lo que sugieres respecto a que el peso me pudo haber hecho daño de alguna manera, yo también lo he pensado en muchas ocasiones y creo que es un factor predominante en lo demás. Ese morral, se libero del cargamento que traía si, aunque se ha vuelto a llenar, pero para ese cargamento, ya habrá tiempo.
Un abrazo y gracias por todo!
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