La noche del domingo, después de un demasiado largo día familiar, en el que no hubo más que tensión por algunas situaciones que no me afectan directamente, pero que me dejaron pensando…
Después de tomar un largo baño, me senté frente a la ventana a observar y a escuchar a la noche, con sorpresa descubrí que cuando nosotros creemos que todo está en calma, mil cosas están pasando allá afuera.
En medio de la obscuridad pude escuchar a los perros alborotarse, a las ambulancias de un lado para otro, un par de personas platicando, en algún lugar no muy lejano, pero lo que más me llamó la atención fue que de pronto podía escuchar mis propios pensamientos, como si alguien al oído los repitiese junto a mi.
Pude darme cuenta que no todo es obscuro a cierta hora de la noche, sino que la luna, con su singular belleza y tenue luz, ilumina de cierta manera gran parte de la ciudad.
Y así se me fue la noche, observando y escuchando todo y a la vez nada, pude de pronto, darme cuenta también, que con el pasar de las horas, incluso de los minutos la noche se ponía cada vez más obscura, también que cuando más obscuro parecía estar todo, de pronto comenzaba a amanecer.
Mi cabeza continuaba dando vueltas, respecto al tema y a la situación de la que fui participe, ese mismo día, pero después de comprender y asimilar, me di cuenta que sucedería lo mismo que con la noche… Cuanto todo se torna más negro, es porque las cosas comenzaran a brillar nuevamente.
El quedarme ahí por horas, me hizo sentir que nada más importaba en el mundo, que ese momento que tanto estaba disfrutando y que tanta paz me transmitía, pude sentir el momento exacto, en que mis pensamientos me abandonaban, para ser substituidos, por sueños, los más bellos que he tenido, los que más he disfrutado en mis 31 años de vida.
De pronto un nuevo caudal de sonidos y voces, me hizo volver de aquel paraíso en el que me encontraba, habían pasado cerca de 6 horas, hacía ya una que la mitad del día me había abandonado.
El mundo tenía vida, mientras yo continuaba en un hermoso sueño, en medio de la noche…
Que Tengan Bonita Semana…
Después de tomar un largo baño, me senté frente a la ventana a observar y a escuchar a la noche, con sorpresa descubrí que cuando nosotros creemos que todo está en calma, mil cosas están pasando allá afuera.
En medio de la obscuridad pude escuchar a los perros alborotarse, a las ambulancias de un lado para otro, un par de personas platicando, en algún lugar no muy lejano, pero lo que más me llamó la atención fue que de pronto podía escuchar mis propios pensamientos, como si alguien al oído los repitiese junto a mi.
Pude darme cuenta que no todo es obscuro a cierta hora de la noche, sino que la luna, con su singular belleza y tenue luz, ilumina de cierta manera gran parte de la ciudad.
Y así se me fue la noche, observando y escuchando todo y a la vez nada, pude de pronto, darme cuenta también, que con el pasar de las horas, incluso de los minutos la noche se ponía cada vez más obscura, también que cuando más obscuro parecía estar todo, de pronto comenzaba a amanecer.
Mi cabeza continuaba dando vueltas, respecto al tema y a la situación de la que fui participe, ese mismo día, pero después de comprender y asimilar, me di cuenta que sucedería lo mismo que con la noche… Cuanto todo se torna más negro, es porque las cosas comenzaran a brillar nuevamente.
El quedarme ahí por horas, me hizo sentir que nada más importaba en el mundo, que ese momento que tanto estaba disfrutando y que tanta paz me transmitía, pude sentir el momento exacto, en que mis pensamientos me abandonaban, para ser substituidos, por sueños, los más bellos que he tenido, los que más he disfrutado en mis 31 años de vida.
De pronto un nuevo caudal de sonidos y voces, me hizo volver de aquel paraíso en el que me encontraba, habían pasado cerca de 6 horas, hacía ya una que la mitad del día me había abandonado.
El mundo tenía vida, mientras yo continuaba en un hermoso sueño, en medio de la noche…
Que Tengan Bonita Semana…

10 comentarios:
Lo más hermoso de la noche para las evasoras como yo, es que no te deja ver la completa realidad de las cosas. Lo malo es que soy paranoica y veo muchas sombras inexistentes.
Que tú semana también sea excelente. Saludos!
Arcoiris
Por alguna absurda razón creemos que lo que no vemos no sucede
por eso pensamos que la noche es tranquila y nada pasa
es como la vida de los demás, cuando los observamos tan normales y tranquilos... y detrás hay tantas cosas revolventes
...yo como Pinche Vieja luego ando inventando sombras y ruidos
pero tú disfruta tu paz y no la pierdas
Besos
Pinche Vieja:
No creo que seas la única evasora de la obscuridad, el común denomidor de las personas, sule ver sombras inexistentes en medio de l aoscuridad, prueba de ello son mi madre y mi hermano, desde mi muy personal punto de vista, no creo que sea malo.
Gracias por darte una vuelta por acá y tomarte el tiempo de leerme, pasa por acá cuando quieras.
Saludos y mil gracias por los buenos deseos!
Mi Mau:
Bastante absurdo, pero el que no lo veamos no quiere decir que no exista, pesé a que intentamos con todas nuestras fuerzas evadir la realidad de las cosas.
Pasan miles de cosas mientras estamos placidamente descansando, pero no todas ellas son malas.
Definitivamente por más tranquilos que parezcaos siempre hay mil cosas de nosotros que en su mayoría no comprendemos del todo.
Jajajajaja.... Bien lo has dicho mi Mau, luego andamos inventando cosas que no son y que si lo comparamos a la luz del día nos daremos cuenta que sólo era nuestra imaginación.
Besotes grandes para ti...
Precioso Mi querida Rainbow...
Es muy curioso lo que contas, porque aveces me pasa lo mismo, dejo que el silencio me haga volar por el mundo el cual obviamos por las nimiedades y el afan de nuestras vidas.
Me pasa, y muy seguido!
Me encanto tu relato y como vas formando tu estilo!...
Muchas gracias, por compartir tus palabras en este espacio!
Besos mi Rainbowlera bella!
Pottercito:
Gracias una y mil veces por tus visitas a estas humildes letras.
Si, generalmente obviamos aquel mundo, que nos puede llevar a conocer cosas insospechadas, es verdad, pero un mundo hermoso, al que pocas veces prestamos atención, por darle prioridad o importancia a cosas que a lo mejor ni son tan importantes.
A mi antes me pasaba super seguido, ahora es con menos frecuencia, pero trataré de hacerlo más seguido, darme ese espacio para conocer más de aquel mundo.
Gracias por cada una de tus palabras, me encanta y siempre me sacas una sonrisa con tus comentarios.
Mil besos y abrazos con mucho cariño!
La gracia de esta vida es que nada se detiene, aunque tengamos la apariencia de que así es. La oscuridad no implica incertidumbre...sino que da el espacio para que otras manifestaciones aparezcan una vez que el día se fue.
Se necesita espacio para todo...para la luz y para las sombras; ambos son complementos, no adversarios. Que estés bien...saludos afectuosos, de corazón.
Luis:
Efectivamente nada se tiene, el que nosotros hagamos un alto por las noches, no quiere decir que todo esta en calma y en paz, por el contrario es cuando más cosas suceden.
Prefiero las sombras y la obscuridad, sé que se necesita de la luz, pero no es muy de mi agrado.
Saludos!
A mí me encanta la noche... cuando uno se concentra de la manera en la que tú lo hiciste, el ente individual toca por unos instantes al ente universal.... y encontramos respuestas a nuestras más recónditas dudas.
Muy bonito post!!
Me has dejado pensando!
Un fuerte abrazo linda!
Jess:
También siento una fascinacion especial por la noche, hay algo que me atrae mucho de ella.
Muy cierto que vale la pena concentrarse, así es más facil estar con uno mismo y poder encontrar las respuestas que tantas veces, hemos buscado.
Mil gracias por todo Jess
Eres una gran y muy linda mujer.
Un abrazote y un beso!
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